viernes, 29 de febrero de 2008

Han Moody y yo

Me gustaría ser Han Moody.

Seguramente muchos de vosotros no conozcáis a Han Moody. Han Moody es un maldito personaje de ficción encarnado por David Duchovny en la serie de Californication. Es un escritor de éxito que lleva en el dique seco varios años, fuma como un puto loco, bebe todo lo que el riñón le aguanta, se droga hasta no poder más, es atractivo y se folla a todas las mujeres guapas y cachondas que se cruzan en su alocada vida (a pesar de que lo ÚNICO que realmente quiere es volver a ser la familiar que eran); tan loca que a veces parece no tener sentido. Aquí es donde empiezan y, a la vez terminan, las similitudes de mi vida con la suya, los 2 queremos volver a tener lo que una vez quisimos con locura y perdimos y nada en nuestras vidas parece encajar del todo bien.

Para volver a tomar el pulso a ser un escritor de éxito Moody se ve "forzado" a escribir un blog para una revista cuyo director es el novio de la mujer con la que compartió aproximadamente una década de su vida y que, a la vez, es la madre de su única hija, suena alentador ¿no? pues debería, pero nada de eso importa, Han Moody es un maldito personaje de ficción.

Ojalá Santiago A. Rodríguez López fuese Han Moody. No me gusta el alcohol, ni los cigarros y dudo mucho que me gustase meterme cocaína a saco, pero lo que sí que me gustaría es tener las tremendas pelotas que tiene ese hombre para mirar para delante y casi nunca para atrás, la forma que tiene de afrontar los problemas con un humor irreverente, con fuerza y, sobre todo, con un par de pelotas.

Todos vamos a acabar metidos en una puta caja de pino (los más ricos puede ser que en una caja de una madera más "noble") ¿porque no ser como el maldito Han Moody?. El muy cabrón tiene mucha razón cuando dice que ni el alcohol, ni las drogas, ni el tabaco, ni conducir borracho y drogado va a acabar matándolo sino que será la vida misma la que acabará con él.

Como podéis ver estáis leyendo algo sin demasiado sentido, pero he escrito lo que sentía y como bien se sabe, los sentimientos son algo realmente abstracto.

A todo aquel que haya tenido la santa paciencia de leer este pequeño relato sobre mi mierda ENHORABUENA, ahora empezareis a ser las personas decadentes y tristes que nunca quisisteis ser.

Buenas noches